Las diligencias preliminares en el proceso civil: ¿qué son y cuál es su utilidad?

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Un ordenador y otros documentos

 

Cuando un cliente acude al despacho para interponer un procedimiento, lo normal es que siempre se tengan concretados cuales son los hechos ocurridos así como también se tiene a mano toda la documentación pertinente para iniciar el proceso. Pero en muchas ocasiones esto no es así, ya sea porque algún hecho no está lo suficientemente claro o porque algún documento esencial no está en posesión del demandante.

Para solventar esta situación, la Ley de Enjuiciamiento Civil regula en sus artículos 256 y siguientes la diligencias preliminares, una figura que permite de manera simplificada, preparar un juicio. ¿Cómo? El mismo artículo 256 nos lo viene a aclarar:

Clases de diligencias preliminares y su solicitud

1. Todo juicio podrá prepararse:

1.º Por petición de que la persona a quien se dirigiría la demanda declare, bajo juramento o promesa de decir verdad, sobre algún hecho relativo a su capacidad, representación o legitimación, cuyo conocimiento sea necesario para el pleito, o exhiba los documentos en los que conste dicha capacidad, representación o legitimación.

2.º Mediante solicitud de que la persona a la que se pretende demandar exhiba la cosa que tenga en su poder y a la que se haya de referir el juicio.

3.º Por petición del que se considere heredero, coheredero o legatario, de exhibición, por quien lo tenga en su poder, del acto de última voluntad del causante de la herencia o legado.

4.º Por petición de un socio o comunero para que se le exhiban los documentos y cuentas de la sociedad o comunidad, dirigida a éstas o al consocio o condueño que los tenga en su poder.

5.º Por petición del que se considere perjudicado por un hecho que pudiera estar cubierto por seguro de responsabilidad civil, de que se exhiba el contrato de seguro por quien lo tenga en su poder.

5.º bis. Por la petición de la historia clínica al centro sanitario o profesional que la custodie, en las condiciones y con el contenido que establece la ley.

6.º Por petición de quien pretenda iniciar un proceso para la defensa de los intereses colectivos de consumidores y usuarios al objeto de concretar a los integrantes del grupo de afectados cuando, no estando determinados, sean fácilmente determinables.

7.º Mediante la solicitud, formulada por quien pretenda ejercitar una acción por infracción de un derecho de propiedad industrial o de un derecho de propiedad intelectual cometida mediante actos que no puedan considerarse realizados por meros consumidores finales de buena fe y sin ánimo de obtención de beneficios económicos o comerciales, de diligencias de obtención de datos sobre el posible infractor, el origen y redes de distribución de las obras, mercancías o servicios que infringen un derecho de propiedad intelectual o de propiedad industrial y, en particular, los siguientes:

a) Los nombres y direcciones de los productores, fabricantes, distribuidores, suministradores y prestadores de las mercancías y servicios, así como de quienes, con fines comerciales, hubieran estado en posesión de las mercancías.

b) Los nombres y direcciones de los mayoristas y minoristas a quienes se hubieren distribuido las mercancías o servicios.

c) Las cantidades producidas, fabricadas, entregadas, recibidas o encargadas, y las cantidades satisfechas como precio por las mercancías o servicios de que se trate y los modelos y características técnicas de las mercancías.

8.º Por petición de quien pretenda ejercitar una acción por infracción de un derecho de propiedad industrial o de un derecho de propiedad intelectual cometida mediante actos desarrollados a escala comercial, de la exhibición de los documentos bancarios, financieros, comerciales o aduaneros, producidos en un determinado tiempo y que se presuman en poder de quien sería demandado como responsable.

9.º Por petición de las diligencias y averiguaciones que, para la protección de determinados derechos, prevean las correspondientes leyes especiales.

10.º Por petición, de quien pretenda ejercitar una acción por infracción de un derecho de propiedad industrial o de un derecho de propiedad intelectual, para que se identifique al prestador de un servicio de la sociedad de la información sobre el que concurran indicios razonables de que está poniendo a disposición o difundiendo de forma directa o indirecta, contenidos, obras o prestaciones objeto de tal derecho sin que se cumplan los requisitos establecidos por la legislación de propiedad industrial o de propiedad intelectual, considerando la existencia de un nivel apreciable de audiencia en España de dicho prestador o un volumen, asimismo apreciable, de obras y prestaciones protegidas no autorizadas puestas a disposición o difundidas.

11.º Mediante la solicitud, formulada por el titular de un derecho de propiedad intelectual que pretenda ejercitar una acción por infracción del mismo, de que un prestador de servicios de la sociedad de la información aporte los datos necesarios para llevar a cabo la identificación de un usuario de sus servicios, con el que mantengan o hayan mantenido en los últimos doce meses relaciones de prestación de un servicio.

Escaleras de acceso a un tribunal

¿Qué sucede en caso de oposición o negativa a llevarlas a cabo?

En el caso de que el requerido para la práctica de la diligencia preliminar se oponga a ella, la oposición, se seguirá por los trámites previstos para los juicios verbales donde se acordará por el tribunal competente la pertinencia o no de la diligencia solicitada y su posterior -o no- aplicación.

En el caso de que el requerido no se oponga a ella  pero se niegue injustificadamente a llevar a cabo lo requerido por el juzgado, existen unas serie de medidas reguladas en el artículo 261 de la ley que permiten la práctica de las diligencias solicitadas aun en contra del requerido.

 

Si bien las diligencias preliminares son una buena manera –y por cierto no muy utilizada– de preparar un juicio para tener éxito en él, el problema como hemos podido comprobar, es que nos encontramos ante un numerus clausus a la hora de solicitarlas, por lo que puede que nuestro caso concreto no tenga cabida en el artículo 256. Otro molesto problema es cuando el requerido no se opone a la práctica de la diligencia, pero se niega a llevarla a cabo. La solución ante este caso sería la de aplicar el artículo 261, pero tenemos el mismo obstáculo que antes, puede ser que nuestro caso concreto de nuevo no tenga cabida.

En definitiva, las diligencias preliminares pueden ser una herramienta magnífica para solicitar un documento vital para preparar una demanda o para concretar un hecho ambiguo que no podríamos conocerlo salvo con ayuda judicial; y a pesar de que su uso no sea tan frecuente, pueden convertirse en algo esencial en el caso de que queramos preparar un juicio y tener el éxito asegurado.

1 comentario en “Las diligencias preliminares en el proceso civil: ¿qué son y cuál es su utilidad?”

  1. Carlos, un excelente.articulo que aclara muchas dudas que los posibles usuarios de vuestros servicios podemos tener y que nos pueden inhibir. Con este artículo queda demostrado que podéis ofrecer muchas y buenas soluciones a problemas que parecen en principio ser muy complicados.
    Gracias por tu forma didáctica en mostrar información.

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